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Crónica de La Ruta de la Sal 2018 – Flota Hanse

La Ruta de la Sal es una regata de altura que se celebra desde hace más de 30 ediciones y que forma parte del circuito de regatas de altura de Anam.

Náutica Marina Estrella participa con la flota Hanse desde hace varias ediciones, teniendo también su propia clasificación y flota.

La tradición de esta regata, que actualmente se ha convertido en un fenómeno sociológico con más de 300 participantes, recupera un pedazo de historia que nos lleva a Mayo de 1846, cuando a causa del bloqueo que tenía Barcelona por los ejércitos carlistas durante “la Revolta dels Marinenrs”, se produjo una importante escasez de sal.

Un negociante Barcelonés convocó a la flota de navegantes del momento y les presentó un desafío: Pagaría los servicios de transporte de sal de las Pitiüses al Garraf en función del orden de llegada. Los primeros cobrarían en oro, los siguientes menos y así sucesivamente hasta quizás no llegar a pagar ni los salarios de los marineros.

En aquella ocasión se presentaron trece embarcaciones y la primera en llegar fue el Halcón Maltés, una goleta de Baltimore patroneada por Andreas Potrus.

Este año, algunos alumnos de la escuela náutica Neptuno, capitaneados por Pablo Suñer, han montado una tripulación y han alquilado el Hanse 575 para vivir esta inigualable experiencia.

El Hanse es un barco perfecto para navegar en travesías largas de vientos fuertes

 

Participar en estas regatas es una buena ocasión para coger experiencia en navegación de altura, cruce de canal, navegación nocturna… ir a las Islas. Es una gran experiencia sobretodo para personas que acaban de sacarse la titulación. Y coincide con un momento de intensa vida de cetáceos en la zona.

La regata tiene un importante componente social que ya empieza días antes de la señal de salida, con un village, y la la reunión previa de patrones en la que se repasan normativa, meteorología, seguridad, comunicaciones… y una cena en Port Ginesta donde las tripulaciones pueden empezar a convivir desde la noche antes.

El jueves 29 fue la salida, que en esta ocasión se retrasó una hora para aprovechar mejor la subida de viento.

El Hanse 575 patroneado por Pablo Suñer llegó el viernes a las 11:30 h. de la mañana, tras casi 24 horas de navegación en la que los alumnos pudieron experimentar importantes cambios de dirección e intensidad del viento. Desde una aleta suave al principio de la regata a una ceñida con rachas de hasta 33 Kn ya en las últimas horas, llegando a Ibiza.

Me ha gustado mucho la solidez de los Hanse y lo bien distribuidos que están, son perfectos para regata-charter

 

Las guardias  de la tripulación se organizaron con grupos de 3 en bañera con chaleco y línea de vida, y el resto de la tripulación se quedaba descansando en el interior, recuperando fuerzas o preparando la intendencia. Hicieron guardias de 2 horas en las que combinaban alumnos de más autonomía con otros en fase de aprendizaje, para que todo el mundo participe de la experiencia y desarrolle sus habilidades.

Una de las ventajas de este tipo de regatas es que se convierte en las vacaciones perfectas, al dejarnos los días siguientes para poder disfrutar de las maravillas que, como navegantes y turistas, Ibiza nos proporciona

El Sábado, tras la regata, con rachas de hasta 43 Kn, la navegación se hacía muy complicada, por lo que en este caso, el barco se quedó amarrado en puerto y la tripulación salió a visitar la isla. Esa misma noche se celebró la entrega de premios, la cena de tripulantes y la ya famosa fiesta de La Ruta de La Sal.

 

El día siguiente, el domingo, ya con unos vientos más favorables, parte de la flota Hanse se unieron para ir de calas, tomar el sol, descansar, y practicar la maniobra de fondeo y las diferentes velas que los barcos llevan incluidas como el genaker.

El espacio en interiores, en bañera, los espacios están muy bien distribuidos, van muy bien equipados de electrónica.

Las velas son muy equilibradas y es un barco duro que navega muy bien.

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